Lo siento, al fin y al cabo, por no haber sido perfecta, por no haberte sabido escuchar todas esas veces, y por no haber dado lo mejor de mí cuando más me has necesitado. No soy yo la que necesita otra oportunidad, es nuestra amistad, y por mi parte, la está pidiendo a gritos. Necesito tenerte, como siempre, que afrontemos las cosas mano a mano, porque contigo, es más fácil.
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jueves, 23 de junio de 2011
S.
De verdad, hemos compartido tantas cosas, que no puedo aceptar que esto esté ocurriendo. Creo que hemos estado viendo que esto pasaría, no nos engañemos. Igual no lo hemos querido ver. Pero aunque exista sólo una posibilidad entre un millón, yo voy a hacer de ésa misma mi válvula de escape. Te he necesitado, te necesito, y te necesitaré, así que debía intentarlo.
No me gustaría que todo acabase así, ni irme mañana sin decirte que te echaré de menos, porque es verdad.
Igual en mi no hay una amiga con la que pasártelo genial, o con la que salir de fiesta, y de verdad, con esto sigo sin echarte nada en cara, pero tienes una persona que te va a apoyar en lo que necesites, que confía en ti, y en tu poder para cambiar el mundo, en que tu sonrisa es la más genial de todas las sonrisas que pisan la tierra, que sabe que eres mucho más fuerte de lo que aparentas, y que sabe lo bien que te sientan las coletas para dormir. Aquí tienes una persona que cree en ti, y sabe que tú eres capaz de hacer todo lo que te propongas y mucho más.
Lo siento, al fin y al cabo, por no haber sido perfecta, por no haberte sabido escuchar todas esas veces, y por no haber dado lo mejor de mí cuando más me has necesitado. No soy yo la que necesita otra oportunidad, es nuestra amistad, y por mi parte, la está pidiendo a gritos. Necesito tenerte, como siempre, que afrontemos las cosas mano a mano, porque contigo, es más fácil.
Lo siento, al fin y al cabo, por no haber sido perfecta, por no haberte sabido escuchar todas esas veces, y por no haber dado lo mejor de mí cuando más me has necesitado. No soy yo la que necesita otra oportunidad, es nuestra amistad, y por mi parte, la está pidiendo a gritos. Necesito tenerte, como siempre, que afrontemos las cosas mano a mano, porque contigo, es más fácil.
Te sigo queriendo, de verdad, Marta.
lunes, 14 de marzo de 2011
THE RIVER.
Ultimamente, entre obligación y devoción, me ha dado por escribir un poco más de la cuenta. Aquí va una muestra."Mike Kern nació en el condado de Rockcastle, en el corazón de Kentucky. Había pasado su vida allí, desde el momento en el que nació. Su padre era de los hombres más adinerados del pueblo, pero aún así, no se podían permitir todo lo que a Mike le hubiese gustado. Siempre había aspirado más alto que cualquier otro Kern. Él siempre quería más. Su padre esperaba de él unos resultados académicos excelentes. Una beca para ir a la Universidad más cercana y una carrera que le permitiera seguir la labor que la familia había llevado a cabo durante más de seis generaciones. Los Kern poseían una farmacia, de la que habían vivido padres, hijos, abuelos, y bisabuelos. El padre de Mike aceptó el reto casi sin pensar, y esperaba que su primogénito siguiera sus pasos. Por otra parte, él no deseaba lo mismo. Mike quería viajar y descubrir. Quería ser como aquél tal Kerouac del que tanto había escuchado hablar. Quería marcharse y desaparecer. Vivir su vida como él quería, durmiendo cada noche en un lugar distinto, y disfrutando del cielo raso sobre él. Su madre le llamaba idealista cuando divagaba sobre el futuro. Con su padre no mencionaba palabra de todas aquellas ideas que él estaba seguro, le parecerían descabelladas.
El mayor de los Kern era conocido en el pueblo, además de porque era pequeño o por su adinerada familia, por su físico. Tenía la tez blanca, muy distinta de todos aquéllos jóvenes que ayudaban a sus padres con el ganado, el pelo rubio, como su madre, que tenía raíces californianas, y los ojos claros como las aguas del río que bañaba el pueblo en verano. Mike había besado a muchas chicas. A decenas de ellas; hasta que llegó Christine. A ella le había gustado desde siempre. Recordaba cada palabra que le había dirigido él durante los doce años que se conocían. Empezaron juntos el colegio, y luego el instituto. Ella siempre había pasado desapercibida. Nunca había sido la chica más lista, ni la más guapa, ni a la que todos los niños querían en la escuela. Más bien era larguirucha y sin formas, con la cara y los brazos llenas de pecas, y el pelo hirsuto y pelirrojo le crecía de la cabeza como si se tratara de maleza salvaje. Con los años, Christine había pasado a ser Christie; seguía alta, pero esbelta, continuaba teniendo pecas, pero decoraban graciosamente su cara, y su pelo… ¡Oh, su pelo! Se había convertido en una delicada mata rojiza que se movía alegremente cuando se contoneaba hacia el instituto. Y entonces, él se fijó. La conseguiría, igual que lo había hecho antes con otras.
Fue un día, mientras todo el mundo iba de aquí para allá preparando las fiestas del pueblo. Se acercaba julio. Tenían todo el verano por delante. La vio un día en la plaza, y por primera vez, no supo de qué decir. ¿Por qué estaba siendo tan difícil? Había hecho eso mismo miles de veces, y ahora no se sentía capaz. Ella le miraba a los ojos, sin saber qué esperar.
-Mm… Esto… Me preguntaba qué harás este verano. -Dijo él bajando la mirada-.
-Me quedaré en el pueblo, probablemente. Me hubiese gustado irme con mi tía a Nueva York, pero mis padres están bastante ocupados con la tienda, así que me quedaré a cuidar de mis hermanos. Además… Tom empezará la universidad en septiembre. No nos podemos gastar mucho dinero.
- Perfecto. En ese caso… -Se animó- Me gustaría que quedásemos…
- Claro. Por supuesto. Me encantaría.
Él se fue dándole un beso en los labios, bajo la atenta mirada de los demás habitantes del pueblo que de encontraban allí. La noticia corrió más rápido que él, y ésa misma noche, su padre le reprendió durante la cena.
-No me gusta que te juntes con la hija de los Hamilton. Ya sabes que ellos no son de nuestro estilo.
- Quizás su padre no sea del tuyo, pero Christie sí lo es del mío. Es encantadora. No la conocéis realmente. Renunciará a su verano en Nueva York por cuidar de sus hermanos.
- Renunciará a su verano en Nueva York porque este no ha sido el mejor año de la tenducha ésa de segunda que les mantiene. No te dejes engañar. Tú sabes que estás muy por encima de ellos.
- A mí ella me gusta, y no voy a alejarme de ella sólo porque tú lo digas. No tengo nada más que decir. -Se levantó arrastrando la silla. Dejó la servilleta sobre la mesa, y salió de la casa dando un portazo-.
Dos semanas más tardes ya todo el mundo en el pueblo lo sabía. Ella era la envidia de todas las chicas, y él era la envidia de todos los chicos. Por las mañanas se veían. Caminaban hasta llegar a las praderas, y se tumbaban a tomar el sol. Por las tardes se reunían con otros jóvenes del pueblo en distintos lugares. Por las noches jugaban y bailaban con los demás en la plaza del pueblo. Eran el centro de todas las miradas. Es más, probablemente los chismes y el cotilleo había ya pasado las fronteras del pueblo. Quizás fuese porque el mayor de los Kern, por fin había sentado la cabeza con una chica. Quizás fuese porque ella había topado con la suerte de su vida al encontrarle. Por las noches, cuando todos se estaban yendo a dormir, ellos se alejaban del pueblo hasta llegar a un pequeño saliente junto al río cercano al pueblo. Allí se deseaban. Se amaban. Se regalaban besos y caricias bajo las estrellas, ellos dos; en contacto puro con la naturaleza, oyendo de fondo la corriente de agua que bajaba precipitándose. Así día tras día, durante dos meses. Christie se quedó embarazada. Se lo dijo un día entre lloros. Habían sido unos descerebrados, unos estúpidos. Y tenían que cargar con las consecuencias. Ella se llevó una fuerte bofetada por parte de su padre:
- ¡Guarra! ¡Puta! Ya sabía yo que el imbécil ése de los Kern no era trigo limpio. ¿Dónde ha quedado tu sensatez? Vamos a sacarle hasta las tripas. Vamos a exprimir hasta el último centavo. Debería darte vergüenza. Te has convertido en una ramera.
Christie lloraba en brazos de Mike. Saldrían adelante, le susurraba al oído mientras le acariciaba las mejillas. Se casarían cuanto antes. No quedaba otro remedio. Mantendrían el secreto hasta que pudieran. Probablemente se marcharsen de aquél pueblo de fisgones. Adiós a todos sus sueños, a sus aspiraciones. Adiós a la universidad, y a los viajes. A todo lo que él había deseado en la vida.
Mike comenzó a trabajar. El bebé nació nueve meses después. Se dormían abrazados cada noche, en un pequeño cobertizo que habían alquilado cerca del pueblo, pensando en todo lo que hicieron. En todo lo que les hubiese quedado por hacer. "
lunes, 14 de febrero de 2011
RED.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los ultimos versos que yo le escribo.
lunes, 31 de enero de 2011
SIRENA.
Ponte el moño apretao, sirena, que se joda el viento. Rompe las horquillas de espuma y déjame que te remache sonrisas de hierro, de esas que disipan las brumas, que sé que entre los males nos lloverán cristales, yo iré descalzo y tú desnuda al son del amor del ronco tambor que toque la luna.
Vamos a trepar a la copa de éste sol de enero y a hacer un nido en su ramaje, y allí reírnos viendo como a cada minutero se lo devora el oleaje, y cuando entre mis brazos resuenen cañonazos yo iré perdido entre tus dunas, dejándolo todo, quemando los tronos donde reinen dudas.
Y báñate en mis ojos, que se joda el mar, que quiera mecerte a su antojo, si no somos nadie a nadie va a encontrar, y si a las heridas quiere echarles sal, sólo va a encontrarse cerrojos y las cicatrices de la soledad.
Coge resina para untarnos poco a poco el cuerpo, por si vuelve la ventolera, y mientras tanto, entre los huecos que nos deje el tiempo, deja volar tu cabellera, que si a nuestra locura vuelven nubes oscuras nos cogerán frente con frente y codo con codo, cada vez más solos, rodeados de gente.
lunes, 24 de enero de 2011
SMILE LIKE YOU MEAN IT.
Hay ciertas cosas que no se explican, porque simplemente no se sabe cómo. Yo no sé explicar mis “impresiones”, cosa que sé que odias, y tampoco sé explicar qué es lo que me haces sentir. Por otra parte, sé que me encanta pasar el tiempo contigo, y mirarte a los ojos, y descubrir algo distinto. Me gusta que me sonrías de la forma ésa en que sólo tú sabes. Esa que me hace sentir tan especial. Me encanta que me obligues a hacerte cosquillas por la espalda, y tener el poder de dormirte con sólo un dedo. Me encanta que me permitas besarte de todas las formas que se me ocurren, que me dejes cogerte del mentón cada vez que te hablo, y que te dejes barba de cuatro o cinco días. Adoro la forma de tu clavícula, y que me quites literalmente la respiración. Me encanta apoyar la cabeza en tu pecho, y sentirme segura. Pero segura de verdad. Segura de mi misma. Me gusta muchísimo tocarte el pelo, y tratar de darle alguna forma con los dedos. Adoro que me digas la verdad. O por lo menos, tu verdad. Me encanta que tengas ésa capacidad para soportarme, incluso cuando me pongo tonta, o digo las cosas sin pensar. Adoro que me hagas recapacitar, y pensar las cosas antes de decirlas, y que me pongas nerviosa, y me obligues a contestar cosas que sabes que quiero decir pero no me sale. Me encanta que me llames de mil formas distintas, y que se te escape “pochocli” de vez en cuando. Que haya cosas que sólo sepamos los dos, que te acuerdes de cosas, y de otras te olvides, y me hagas recordártelas constantemente. Que me digas “tururú” o “caracola”, como si fuese una niña pequeña. Me encanta que me dejes ir a mi ritmo, y cuando tratas de evitar que me vuelva estúpida y piense cosas que no son. Que no te guste el fútbol. Que me cojas de la mano si me siento alegre, y que me abraces fuerte si me siento triste. Que me hagas enmudecer con sólo tocarme, y que me dejes tu olor en el pelo cada vez que te vas. Adoro hablar del futuro contigo, y de viajes, y de sitios, y de cosas por hacer. De mis padres, de los tuyos, del mar, de que odias la arena, de que quieres una casa, que te gusta bucear, de tu buhardilla, de tu hermano, de lo que te importa, de lo que me importa a mí. Adoro que me quites los miedos con un chasquido de dedos. Me encanta que me hagas partícipe de tus cosas, y que quieras ser una pieza importante en mi vida, porque en estos últimos meses, he tomado contigo más decisiones reales que en toda mi vida, y es que, la cosa va más allá del quererte, o dejarte de querer (que créeme, lo hago con todas mis fuerzas, cada día que pasa, a cada segundo, un poco más), es que te necesito conmigo.
M.
viernes, 14 de enero de 2011
SOMEONE.
Alguien que cuando me ponga borracha me lleve a casa en brazos. Que me rompa las medias con la boca, y luego me compre otras. Que me haga el amor contra la pared y se meta conmigo en la bañera. Que se pierda conmigo para después rescatarme de laberintos sin sentido. Que saque la espada y me defienda de víboras, pirañas y putas. Alguien que cosa disfraces a mis días malos, y los convierta en buenos. Que no se enfade si no me entiende, ni me entiendo y lo mareo. Que me saque la lengua cuando me ponga tonta y me haga enmudecer. Que no de por hecho que siempre voy a estar ahí pero que tampoco lo dude. Que no me haga sufrir porque sí, pero que tampoco me venda amor eterno manoseado. Alguien que no pueda caminar conmigo por la calle sin cogerme de la mano. Que no me compre regalos pero que tenga mil detalles de papel. Que no le guste verme llorar y me haga reir hasta cuando no tenga ganas. Que de vez en cuando decida perseguirme en los bares y conocerme otra vez. Que me mire, le mire, y me tiemblen las piernas sin remedio. Alguien que esté loco por mi, y no se le olvide decirmelo los días de resaca. Que si se pone animal, sea sólo en la cama, y me mate a besos por la mañana. Que no se acostumbre a mi y deje de inventar nombres nuevos para despertarme. Que si mira a otra, luego me guiñe un ojo, y se ría de mis celos de hojalata. Alguien que esté dispuesto a intentarlo. Pero sobre todo… Alguien que no tenga que perderme para darse cuenta de que me ha encontrado.
lunes, 27 de diciembre de 2010
SUTIL.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
miércoles, 22 de diciembre de 2010
QUINTAESENCIA.

A lovestruck romeo sings a streetsuss serenade laying everybody low with a lovesong that he made. Finds a convenient streetlight steps out of the shade. Says something like:
-You and me babe how about it?
Juliet says:
Juliet says:
+Hey, it's romeo you nearly gimme a heart attack!"
He's underneath the window she's singing:
+Hey, my boyfriend's back. You shouldn't come around here singing up at people like that. Anyway what you gonna do about it?
-Juliet, the dice were loaded from the start and I bet, and you exploded in my heart, and I forget I forget the movie song. when you gonna realize it was just that the time was wrong, Juliet?
Come up on different streets they both were streets of shame. Both dirty. Both mean. Yes, and the dream was just the same...
-And I dreamed your dream for you and now your dream is real. How can you look at me as I was just another one of your deals? When you can fall for chains of silver, you can fall for chains of gold. You can fall for pretty strangers and the promises they hold. You promised me you promised me thick and thin, now you just say "Oh Romeo". Yeah, you know I used to have a scene with him. Juliet, when we made love you used to cry. You said "I love you like the stars above I'll love you till I die" There's a place for us you know the movie song... When you gonna realize it was just that the time was wrong?
-Juliet, the dice were loaded from the start and I bet, and you exploded in my heart, and I forget I forget the movie song. when you gonna realize it was just that the time was wrong, Juliet?
Come up on different streets they both were streets of shame. Both dirty. Both mean. Yes, and the dream was just the same...
-And I dreamed your dream for you and now your dream is real. How can you look at me as I was just another one of your deals? When you can fall for chains of silver, you can fall for chains of gold. You can fall for pretty strangers and the promises they hold. You promised me you promised me thick and thin, now you just say "Oh Romeo". Yeah, you know I used to have a scene with him. Juliet, when we made love you used to cry. You said "I love you like the stars above I'll love you till I die" There's a place for us you know the movie song... When you gonna realize it was just that the time was wrong?
I can't do the talk like they talking on the TV, and I can't do a love song like the way its meant to be. I can't do everything but i'd do anything for you. I can't do anything except be in love with you, and all I do is miss you and the way we used to be. All I do is keep the beat and bad company. All I do is kiss you through the bars of a rhyme. Juliet, I'd do the stars with you any time.
And suddenly, the story has changed...
martes, 7 de diciembre de 2010
LOVE IS YOU; YOU AND ME.
Love, love, love
Love, love, love
There's nothing you can do that can't be done. Nothing you can sing that can't be sung. Nothing you can say but you can learn how to play the game. It's easy. Nothing you can make that can't be made. No one you can save that can't be saved. Nothing you can do but you can learn how to be you in time. It's easy. All you need is love. All you need is love, love. Love is all you need. Nothing you can know that isn't known. Nothing you can see that isn't shown. Nowhere you can be that isn't where you're meant to be. It's easy. All you need is love. All you need is love, love.
Love is all you need.. Love is all you need.
No pretendo saber qué es el amor para cada uno, pero te puedo decir lo que es para mi: el amor es saberlo todo de alguien, y seguir queriendo estar con él más que con ninguna otra persona. El amor es la confianza suficiente para contarle todo sobre ti mismo, incluyendo las cosas de las que te avergüenzas. El amor es sentirse cómodo y seguro con alguien, pero que te sigan flojeando las rodillas cuando estáis juntos y de repente, te sonríe. El amor eres tú; tú y yo.
♥♥When I'm with her I'm happy, just to know that she loves me.
Yes, I know that she loves me now...♥♥
No pretendo saber qué es el amor para cada uno, pero te puedo decir lo que es para mi: el amor es saberlo todo de alguien, y seguir queriendo estar con él más que con ninguna otra persona. El amor es la confianza suficiente para contarle todo sobre ti mismo, incluyendo las cosas de las que te avergüenzas. El amor es sentirse cómodo y seguro con alguien, pero que te sigan flojeando las rodillas cuando estáis juntos y de repente, te sonríe. El amor eres tú; tú y yo.
♥♥When I'm with her I'm happy, just to know that she loves me.
Yes, I know that she loves me now...♥♥
sábado, 20 de noviembre de 2010
-CON TUS PEQUEÑAS GARRAS, LOLITA.
"Love is the passion that we feel inside of our hearts that we can't hide. We pretend to hide it, but it burns us more and more until the pain grows and grows and it never ends."
Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta.Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, cuando estaba derecha, con su metro cuarenta y ocho de estatura, sobre un pie enfundado en un calcetín. Era Lola cuando llevaba puestos los pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos fue siempre Lolita.
domingo, 7 de noviembre de 2010
miércoles, 3 de noviembre de 2010
DARLING, DARLING.
lunes, 14 de junio de 2010
FROM ME, TO YOU.
MI TEORÍA SOBRE LA INJUSTICIA VITAL
La vida está repleta de injusticias.
Empezando porque cada uno de nosotros queremos proteger lo que es nuestro, y lo que yo más deseo proteger, ni me pertenece, ni puedo, ni tengo fuerzas para cuidar de las garras de los que acechan.
Otra injusticia, es el curso inusual de las cosas. Digo yo, que lo natural, es que quien llegue primero, se quede con el premio, y cuando la persona del primer puesto se cansase o aburriese de él, le pasaría al segundo, y así, sucesivamente...
La tercera injusticia, es que mientras a unos les sobra de lo que no quieren, ni necesitan, otros se las ven y se las desean para conseguir una décima parte de ésa recompensa mínima, que haría tan tremendamente feliz al que verdaderamente lo busca.
Por último, la mayor injusticia del mundo, son los sentimientos, simplemente; porque te hacen elegir a otra antes que a mi...
¡Y qué pura casualidad, que justamente lo más natural del mundo, sea lo más injusto!
De mi, para ti.
domingo, 14 de febrero de 2010
viernes, 5 de febrero de 2010
lunes, 21 de diciembre de 2009
GRITOS
Dejaste Boston para trasladarte a París, a un piso pequeño de la calle de Faubourg Saint-Denis. Yo te enseñé el barrio, mis bares, mi colegio; te presenté a mis amigos, a mis padres; escuché los textos que tú ensayabas, tus cantos, tus esperanzas, tus deseos.. tu música. Tú escuchaste la mía; mi italiano, mi alemán, mis pinitos de ruso. Yo te regalé un walkman; tú me regalaste una almohada; y, un día, me besaste.
El tiempo pasaba, el tiempo volaba y todo parecía tan fácil, tan sencillo, tan libre, tan nuevo y tan único; íbamos al cine, íbamos a bailar, íbamos de compras, reíamos, tú llorabas, nadábamos, fumábamos, nos afeitábamos, de vez en cuando tú gritabas sin ningún motivo, o con motivo a veces. Sí, a veces tenías motivo.
Yo te acompañaba al conservatorio, yo estudiaba para mis exámenes, yo escuchaba tus ejercicios de canto, tus esperanzas, tus deseos, tu música. Tú escuchabas la mía; los dos estábamos cerca, tan cerca, siempre tan cerca. Íbamos al cine, íbamos a nadar, nos reíamos juntos, tú gritabas, con motivo a veces, y otras sin motivo. El tiempo pasaba; el tiempo volaba.
Yo te acompañaba al conservatorio, yo estudiaba para mis exámenes, tú me escuchabas hablar en italiano, en alemán, en ruso, en francés; yo estudiaba para mis exámenes, tú gritabas, a veces con motivo; el tiempo pasaba, sin motivo; tú gritabas, sin motivo; yo estudiaba para mis exámenes, mis exámenes, mis exámenes. El tiempo pasaba, tú gritabas, tú gritabas, tú gritabas.
Yo iba al cine.
Paris, Je T'aime.
El tiempo pasaba, el tiempo volaba y todo parecía tan fácil, tan sencillo, tan libre, tan nuevo y tan único; íbamos al cine, íbamos a bailar, íbamos de compras, reíamos, tú llorabas, nadábamos, fumábamos, nos afeitábamos, de vez en cuando tú gritabas sin ningún motivo, o con motivo a veces. Sí, a veces tenías motivo.
Yo te acompañaba al conservatorio, yo estudiaba para mis exámenes, yo escuchaba tus ejercicios de canto, tus esperanzas, tus deseos, tu música. Tú escuchabas la mía; los dos estábamos cerca, tan cerca, siempre tan cerca. Íbamos al cine, íbamos a nadar, nos reíamos juntos, tú gritabas, con motivo a veces, y otras sin motivo. El tiempo pasaba; el tiempo volaba.
Yo te acompañaba al conservatorio, yo estudiaba para mis exámenes, tú me escuchabas hablar en italiano, en alemán, en ruso, en francés; yo estudiaba para mis exámenes, tú gritabas, a veces con motivo; el tiempo pasaba, sin motivo; tú gritabas, sin motivo; yo estudiaba para mis exámenes, mis exámenes, mis exámenes. El tiempo pasaba, tú gritabas, tú gritabas, tú gritabas.
Yo iba al cine.
Paris, Je T'aime.
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