De verdad, hemos compartido tantas cosas, que no puedo aceptar que esto esté ocurriendo. Creo que hemos estado viendo que esto pasaría, no nos engañemos. Igual no lo hemos querido ver. Pero aunque exista sólo una posibilidad entre un millón, yo voy a hacer de ésa misma mi válvula de escape. Te he necesitado, te necesito, y te necesitaré, así que debía intentarlo.
No me gustaría que todo acabase así, ni irme mañana sin decirte que te echaré de menos, porque es verdad.
Igual en mi no hay una amiga con la que pasártelo genial, o con la que salir de fiesta, y de verdad, con esto sigo sin echarte nada en cara, pero tienes una persona que te va a apoyar en lo que necesites, que confía en ti, y en tu poder para cambiar el mundo, en que tu sonrisa es la más genial de todas las sonrisas que pisan la tierra, que sabe que eres mucho más fuerte de lo que aparentas, y que sabe lo bien que te sientan las coletas para dormir. Aquí tienes una persona que cree en ti, y sabe que tú eres capaz de hacer todo lo que te propongas y mucho más.
Lo siento, al fin y al cabo, por no haber sido perfecta, por no haberte sabido escuchar todas esas veces, y por no haber dado lo mejor de mí cuando más me has necesitado. No soy yo la que necesita otra oportunidad, es nuestra amistad, y por mi parte, la está pidiendo a gritos. Necesito tenerte, como siempre, que afrontemos las cosas mano a mano, porque contigo, es más fácil.
Lo siento, al fin y al cabo, por no haber sido perfecta, por no haberte sabido escuchar todas esas veces, y por no haber dado lo mejor de mí cuando más me has necesitado. No soy yo la que necesita otra oportunidad, es nuestra amistad, y por mi parte, la está pidiendo a gritos. Necesito tenerte, como siempre, que afrontemos las cosas mano a mano, porque contigo, es más fácil.
Te sigo queriendo, de verdad, Marta.